No se puede proyectar de espaldas a la realidad. Y la única forma que desde la empresa tenemos para acercarnos a ella es a través de la ejecución de lo proyectado por nosotros, o ayudando a construir lo proyectado por otros. No podemos proyectar mano a mano con las constructoras si no somos, al menos, aprendices de sus procedimientos de construcción, y para ello hay que pasar por la escuela de la realidad.
Es un trabajo vital para la formación de los componentes de un departamento técnico.
Aprendemos que no hay recetas, que las soluciones más adecuadas dependen de muchos más factores que los que se piensan cuando se proyecta. Que lo más favorable económicamente no tiene porqué coincidir en todos los casos. Que de cada vez, aquello que aprendiste y pareció muy lógico, da la vuelta. Se combina la seguridad de lo que se sabe con la humildad de lo que siempre se escapa.
Pero como todo, lo que empieza siendo un simple proyecto y ayudas a convertir en realidad, cuando lo ves terminado, por poco que sea, genera satisfacción. Se pasan los malos ratos, y queda la obra, y la experiencia que la acompaña.
La filosofía de INGENIA es valorar como esenciales los trabajos realizados a pie de obra como pieza fundamental para mayorar el valor ejecutivo de los proyectos técnicos. Como consecuencia, desarrolla de forma íntegra, tanto direcciones de obra y coordinaciones de seguridad y salud, como asesoría especializada planteando y estableciendo mejoras en los proyectos y sistemas de ejecución.
Este servicio está dirigido principalmente a ofrecer servicios que cubren necesidades técnicas específicas como:
